Comprar casa de pueblo

Papeles antes de comprar una casa de pueblo

Carpetas de cartón, hojas en blanco, unas gafas y una llave antigua de hierro sobre una mesa de madera junto a una ventana con tejados de pueblo al fondo

Hay casas de pueblo preciosas que no se pueden reformar como uno quiere, o que tienen tres herederos y solo uno quiere vender. Eso se sabe antes de firmar, si se pregunta.

Lo que sigue es una orientación general para no llegar a la notaría con sorpresas. No es asesoramiento jurídico. Cada compra tiene sus particularidades, y lo prudente es que un abogado o un gestor revise la documentación antes de pagar ninguna señal.

La nota simple

Es el primer papel que hay que pedir, y cualquiera puede hacerlo. La emite el Registro de la Propiedad y se puede solicitar por internet. Dice quién es el titular de la casa, qué superficie tiene inscrita y si hay cargas: una hipoteca, un embargo, una servidumbre de paso.

Si quien vende no es el titular que aparece en la nota, hay que entender por qué antes de seguir. En los pueblos es frecuente que la casa siga a nombre de un abuelo fallecido hace años y que la herencia no se haya tramitado. Tiene solución, pero lleva tiempo, y hasta que la herencia no esté hecha no se puede vender con normalidad.

También puede pasar que la casa no esté inscrita en el Registro. Es más común de lo que parece en casas antiguas de pueblo. Igualmente tiene arreglo, y igualmente lleva su tiempo.

El Catastro

La Sede Electrónica del Catastro permite consultar la referencia catastral, la superficie y la clase de suelo de cualquier inmueble. Comparad lo que dice el Catastro con lo que dice la nota simple y con lo que veis en la casa. Si no coinciden, por ejemplo porque el corral no aparece o porque se hizo una ampliación que nunca se declaró, conviene aclararlo antes.

Suelo urbano o rústico

Es una de las preguntas más importantes. Una casa dentro del casco del pueblo suele estar en suelo urbano, y reformarla es relativamente sencillo. Una casa o un pajar en el campo, fuera del casco, suele estar en suelo rústico, donde las normas son mucho más estrictas: puede que no se permita ampliar, ni cambiar el uso, ni a veces siquiera rehabilitar como vivienda.

Un pajar en una finca con vistas a la sierra es una tentación. Antes de enamorarse de él, preguntad si legalmente podrá ser una casa.

El ayuntamiento

Antes de comprar, id al ayuntamiento. Es el sitio donde saben qué normas urbanísticas tiene el municipio, qué se puede hacer en esa parcela concreta y qué licencia o declaración hace falta para cada tipo de obra. También si la casa tiene alguna protección especial, o si está en una zona donde se exigen materiales o acabados concretos en fachada y tejado.

En los pueblos pequeños, el ayuntamiento abre pocos días a la semana. Llamad antes para saber cuándo hay alguien que pueda atender una consulta urbanística.

En Manjabálago y Ortigosa de Rioalmar, la sección «Ven a vivir» de la web del ayuntamiento del municipio es el punto de partida para quien está pensando en instalarse allí, y por ella se puede empezar a preguntar.

El certificado energético y otros papeles

Quien vende está obligado a tener el certificado de eficiencia energética. En una casa de piedra antigua, la calificación suele ser baja; no es motivo para descartar la compra, pero da una idea de lo que costará calentarla.

Pedid también los últimos recibos del IBI y, si los hay, de agua y luz. Dicen si hay deudas pendientes y dan una idea de lo que cuesta mantener la casa al año.

El estado físico de la casa lo tratamos aparte, en qué revisar en una casa de piedra.

También en esta web: Qué revisar en una casa de piedra antes de comprarla